La eficiencia energética, clave para la transición energética

La eficiencia energética, clave para la transición energética La eficiencia energética, clave para la transición energética

El lunes 2 de abril, la Comisión de Expertos sobre transición energética remitió al Ministerio de Energía un informe que reúne las posibles alternativas de política energética, considerando su impacto medioambiental y económico, que permitan alcanzar una transición energética eficiente, sostenible y baja en carbono.

En el informe, queda claro en su capítulo 5, que el ahorro y la eficiencia energética son fundamentales para conseguir una descarbonización de la economía, así como para reducir la dependencia de recursos energéticos externos y la volatilidad de los precios de la energía.

Especialmente en los usos no eléctricos, la Comisión considera que para hacer una transición energética más eficiente y sostenible deben priorizarse las inversiones en equipos e instalaciones más eficientes.

Destaca el potencial en eficiencia energética en el sector residencial, donde el 85% del parque de viviendas actual (25 millones) tiene una certificación energética deficiente (E o menor).

Las medidas que propone la Comisión en este sentido son:

  • Nueva normativa y adaptación legislativa para revisar el Código Técnico de la Edificación (CTE) y concretar la normativa de los edificios de consumo casi nulo, avanzar en la obligatoriedad de la certificación energética de todos los edificios y mejorar el etiquetado de los equipos.
  • Análisis del avance de la estrategia 2014-2020 de rehabilitación y regeneración energética urbana. Establecer una nueva estrategia con visión 2050.
  • Reducción del consumo y progresiva electrificación, a partir  del autoconsumo eléctrico y de la introducción de renovables eléctricas a nivel centralizado.
  • Ampliación del ámbito de intervención de las Administraciones Públicas, considerando edificios, alumbrado público, sustitución de flotas de transporte público y del parque móvil.
  • Utilización de esquemas de financiación acordes a la vida útil de este tipo de medidas, impulsando sistemas de financiación complementarios, a través de bonificaciones fiscales.

En el sector industrial los esfuerzos para reducir las emisiones de CO2 son más limitados. Dependerá de cada proceso y de las tecnologías disponibles. En este sector, la Comisión recomienda:

  • Mejor provisión de infraestructuras y el marco logístico adecuado, refuerzo de la cadena de innovación nacional, procurando que los recursos públicos se puedan rentabilizar con participaciones en la propiedad industrial resultante.
  • Promoción de la mejora energética continua de los procesos industriales. Muy útil en este sentido es el control de los consumos y los Sistemas de Gestión Energética.
  • Incorporando las tecnologías más eficientes disponibles.
  • Se propone fomentar programas de renovación de sus flotas de vehículos por sistemas alternativos y de despliegue de puntos de recarga de coche eléctrico.

Es importante también conseguir una mayor penetración de las energías renovables en el sistema eléctrico español. Para ello serán necesarios nuevos recursos flexibles (renovables, almacenamiento y demanda) y acometer lo antes posible desarrollos regulatorios sobre recursos de almacenamiento, puntos de recarga del vehículo eléctrico y generación distribuida y autoconsumo para integrar todos los elementos de flexibilidad de una manera eficiente.

La regulación específica de la generación distribuida, deberá incluir mecanismos de agregación de la misma que facilite la participación en los servicios de balance del sistema eléctrico, y procederse a un diseño más eficiente de los peajes y cargos de acceso de forma que garanticen un tratamiento tecnológicamente neutral que evite las transferencias de rentas entre consumidores en el que se incorporen las soluciones más beneficiosas para el conjunto del sistema. Asimismo, se propone la supresión del actual cargo transitorio conjuntamente con la revisión de los peajes de acceso de la electricidad.

En lo relativo a los puntos de recarga, el significativo potencial de descarbonización del transporte eléctrico permitirá abatir además las emisiones de gases de efecto invernadero. Es por ello que la Comisión  recomienda ejecutar importantes inversiones públicas y privadas en el desarrollo de la infraestructura de recarga mediante el diseño de un marco estratégico adecuado y la simplificación de los procesos administrativos y revisión de la figura del gestor de cargas, RD 647/2011.

Puedes ver aquí el informe completo y el resumen ejecutivo.