A medida que aumenta la penetración de las energías renovables, el reto ya no consiste únicamente en instalar nueva capacidad de generación, sino en garantizar que el sistema pueda operarla con fiabilidad, estabilidad y eficiencia. En CREARA abordamos este desafío a través de MAESHA, un proyecto europeo financiado por Horizon 2020 centrado en el desarrollo de soluciones inteligentes y flexibles para la descarbonización del sistema energético de Mayotte.
Nuestra contribución se centró en las cuestiones de operación del sistema que adquieren mayor relevancia a medida que se incrementa la participación de las energías renovables: cómo combinar flexibilidad operativa, almacenamiento, reservas, inercia y requisitos relacionados con la frecuencia para integrar una mayor generación renovable sin comprometer la seguridad del suministro. En términos prácticos, el análisis demostró que una mayor flexibilidad operativa —incluyendo una integración instantánea más elevada de energía fotovoltaica, una reducción de la carga mínima de los grupos diésel, una gestión optimizada de las baterías y unos requisitos reforzados de reservas e inercia— puede mejorar significativamente indicadores clave del sistema como el coste de generación, las emisiones de CO₂, el vertido de energía fotovoltaica, la pérdida de carga y el riesgo de interrupciones del suministro. El trabajo también puso de manifiesto que la participación de las baterías en los servicios de regulación es fundamental para mantener la fiabilidad del sistema dentro de límites aceptables al tiempo que se incrementa la integración de energías renovables.
Las conclusiones obtenidas en Mayotte son extrapolables a muchos sistemas eléctricos europeos. A medida que aumenta el peso de las energías renovables, mantener la estabilidad de la red se convierte en un desafío tan importante como desplegar nueva capacidad de generación. En este contexto, la flexibilidad operativa, el almacenamiento y los servicios de control de tensión y frecuencia adquieren un papel cada vez más relevante.
A través de MAESHA, CREARA ha reforzado su experiencia en la evaluación técnica y económica del almacenamiento energético, las reservas operativas, las restricciones asociadas a la frecuencia y las soluciones de electrificación inteligente, como la recarga de vehículos eléctricos, contribuyendo a transformar los objetivos de descarbonización en estrategias de sistema técnicamente viables.
Un artículo de David Pérez, Socio y Director de Consultoría Estratégica de CREARA.




