Actualidad | lunes 17 diciembre, 2018

Nueva ISO 50001: ¿qué hacer para adaptarse?

Recientemente se ha publicado la nueva edición de la norma ISO 50001:2018 en español, que cuenta con una estructura de alto nivel para facilitar la integración con otras normas, como la ISO 9001 de calidad y la ISO 14001 de medio ambiente. Con el fin de ayudar a las empresas a adaptarse a la nueva versión, analizamos en esta post los principales cambios:

• Se incorpora la estructura de alto nivel, con un núcleo de texto idéntico y términos y definiciones comunes a las ediciones más recientes de otras normas de sistemas de gestión.
• La mejora continua se enfatiza, en la función de la alta dirección y en los procesos de negocio.
• Es necesario comprender la organización y su contexto, así como las necesidades y expectativas de las partes interesadas.
• La empresa debe considerar los riesgos y oportunidades para la toma de decisiones estratégicas respecto a energía.
• El proceso de planificación energética se amplía, mediante un enfoque estratégico y táctico.
A partir de ahora, las empresas certificadas cuentan con un plazo de 3 años (hasta septiembre de 2021) para adaptar su SGE a estos nuevos requisitos de la norma ISO 50001:2018.

Comprender el contexto de la organización según la nueva ISO 50001

Mientras que en la ISO 50001:2011 la gestión energética de la organización se realiza “de puertas adentro”, esta nueva versión requiere tener en cuenta cuestiones internas y externas que pueden afectar a la gestión de la energía en la empresa.
De este modo, el análisis de las partes interesadas y sus necesidades y expectativas es un punto clave a la hora de establecer el contexto. Por ejemplo, será necesario definir quiénes están involucrados y/o afectados por el SGE: dirección, empleados, accionistas, proveedores, subcontratistas, competidores, clientes, inversores, medios, administración, asociaciones, ONGs, vecinos, sindicatos…

Cada empresa puede elegir el método que le parezca más adecuado para entender su contexto, aunque una de las metodologías más utilizadas es el análisis DAFO.

La nueva planificación energética: enfoque táctico y estratégico

En la nueva versión de la norma lo que venía llamándose planificación energética se denomina “planificación táctica”, a corto plazo. Esta parte sigue siendo de obligado cumplimiento.

Además se añade una “planificación estratégica” en la que se identifican las oportunidades y riesgos que podrían afectar, a futuro, positiva o negativamente en la capacidad del Sistema de Gestión de la Energía de la organización para obtener los resultados previstos.

Entre los inputs a valorar estarían:

  • Cuestiones internas y externas a la organización.
  • Necesidades y expectativas de las partes interesadas.

El objetivo es que la organización pueda adelantarse definiendo las acciones que podrían ponerse en marcha para paliar/aprovechar los riesgos y oportunidades.


Si te perdiste nuestro webinar sobre la nueva versión de la norma ISO 50001, visita nuestro canal en Youtube o solicita por email la presentación.

COMPARTIR EN:

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *