Post | lunes 3 diciembre, 2018

¿Se puede financiar una planta fotovoltaica para autoconsumo a través de un PPA?

Nos encontramos en un momento en el que es altamente atractivo producir energía fotovoltaica en nuestras propias instalaciones, de forma que autoconsumamos dicha energía, y reduzcamos así la energía que demandamos de la red. El Real Decreto Ley 15 /18 contempla, por primera vez, que un consumidor pueda adquirir la energía a través de un contrato bilateral. Se puede decir, por tanto, que la legislación actual pretende fomentar los contratos bilaterales o PPAs (Power Purchase Agreement), contratos de compraventa de energía entre un comprador y un generador, donde se intercambia electricidad durante un periodo de tiempo acordado a un precio previamente establecido. En este post argumentamos por qué sí es posible – y muy recomendable-  financiar una planta fotovoltaica para autoconsumo mediante un PPA, una alternativa a la que muchos usuarios recurrirán en los próximos meses.

Momento idóneo para la fotovoltaica para autoconsumo

Son varios los factores que están facilitando la transición hacia el autoconsumo solar con fotovoltaica:

  • Mejoras tecnológicas:

Los precios de las instalaciones fotovoltaicas han caído más del 70% en los últimos 10 años, principalmente por el abaratamiento de los paneles fotovoltaicos.

  • Cambios regulatorios

Tras la aprobación del Real Decreto Ley 15 / 18, es factible autoconsumir energía fotovoltaica sin peajes, y es más sencillo tramitar nuevas instalaciones. Este hecho reduce el coste de la energía fotovoltaica autoconsumida y el coste de nuevas instalaciones fotovoltaicas.

  • Coyuntura de precios

Desde finales de 2018, el mercado eléctrico ha experimentado un alza de precios de la energía que, según muchos expertos, puede mantenerse a medio plazo. Este aumento del coste de la energía de red se debe a factores como el encarecimiento de los derechos de emisión de CO2 o las principales materias primas, entre otros.

PPAs o contratos de compraventa de energía aplicados al autoconsumo fotovoltaico

Como ocurre con cualquier modalidad de PPA, antes de firmar un acuerdo entre un gran consumidor y un generador renovable, se deben discutir los principales términos del contrato: precio, duración, perfiles, garantías,… Veamos, a continuación, cómo abordamos dichos elementos en el caso particular de un contrato PPA de autoconsumo fotovoltaico, esto es, donde la instalación renovable se encuentra en las instalaciones del consumidor.

  • Precio: libertad para establecer la fórmula de precio que se pacte. Normalmente ligado a la producción de la planta.
  • Duración: se suele pactar a un plazo relativamente largo (para asegurar la amortización de la instalación).
  • Propiedad de la instalación: la propiedad suele quedar en manos del generador, pero lo normal es que se ceda al consumidor al final del contrato.
  • Perfil: en un PPA de autoconsumo, se debe acordar qué hacer con la energía excedentaria, si la hubiera (a quién pertenece el potencial ingreso), y qué ocurre si cambia sustancialmente la línea base de consumo de la instalación, y dicho cambio afecta al autoconsumo fotovoltaico.
  • Garantías: el generador y, en su caso el banco financiador exigirán menos garantías que en un PPA convencional, al tratarse de operaciones de menor tamaño.

Si bien un PPA es un contrato con cierta complejidad, se irá estandarizando de forma que su negociación sea más sencilla. Y las ventajas de “pasarse” a la energía fotovoltaica a través de un contrato PPA versus realizar una inversión llave en mano son múltiples: la inversión, la propiedad del activo y el riesgo de operación los asume el generador fotovoltaico, mientras que el consumidor de esta forma puede captar ahorros operativos en su suministro de energía desde el momento inicial.

Rodrigo Morell, Socio Director de Creara Energy Experts.


Si te perdiste el webinar de ayer de “MicroPPAs de #autoconsumofotovoltaico”, puedes verlo en nuestro canal de Youtube:

Post | martes 6 noviembre, 2018

¿Cómo se fija el precio de un PPA para autoconsumo fotovoltaico?

El concepto de PPA de energía, entendido como un contrato bilateral de compra-venta de energía a largo plazo a un precio determinado, puede ser aplicado a una instalación fotovoltaica de autoconsumo. En estos casos, el generador sería el propietario del activo de fotovoltaica, mientras que el comprador (también llamado “off-taker”) sería el consumidor que ocupa el inmueble sobre cuyo tejado se construye el panel solar. Evidentemente también cabe que el panel  no se sitúe sobre la cubierta del edificio consumidor, pero vamos a dejarlo de lado ya que es un caso menos común.

Al igual que sucede en un PPA al uso, el precio que pacten las dos partes de un contrato PPA para autoconsumo fotovoltaico puede tener cualquier estructura que pueda imaginarse. En este post, revisamos las posibles opciones de fijación de precios para PPAs para autoconsumo fotovoltaico.

Fórmulas de fijación de precios para un PPA de energía para autoconsumo fotovoltaico

– Precio fijo
La opción más evidente es la de fijar un precio fijo por cada kWh generado por la planta fotovoltaica. Esta energía será o bien usada directamente por el consumidor, o bien cedida (o vendida) a la red, en cuyo caso los eventuales ingresos o créditos de consumo serán propiedad del consumidor.

– Precio variable
Pero también sería posible imaginar una estructura en la cual el precio depende de un índice, por ejemplo la cotización del precio del mercado diario de electricidad (llamémoslo “precio OMIE”). Esta opción de cálculo del precio tendría sentido para el consumidor, ya que su coste de la energía variará también con la variación del precio OMIE, si es que tiene un contrato a precio indexado.

La fórmula para indexar el precio del PPA podría ser totalmente variable, o podría tener un elemento fijo, de modo que la exposición a la variación del precio OMIE sea menor. Además, la fórmula de precio podría incluir un descuento fijo (en Euros/kWh) o variable (en porcentaje). De este modo, el consumidor podría conseguir un precio de la energía que esté por debajo del mercado durante unos cuantos años, y después ser propietario de la planta fotovoltaica.

Duración de un contrato de energía PPA para autoconsumo fotovoltaico

Estas dos posibilidades de tipo de precio pueden combinarse con la duración del contrato. Las opciones aquí son:
– un número fijo de años, o si no,
– el tiempo necesario hasta vender una determinada cantidad de energía.

La primera de las opciones pone más presión al generador para asegurar que la planta funciona correctamente, y que si surgen problemas, los resuelve rápidamente, ya que si no es así, generará menos energía de la prevista y sus ingresos disminuirán. Si en cambio elige cerrar el acuerdo hasta que se venda una cantidad determinada de energía, el impacto sobre los ingresos es nulo, ya que aunque tarde muchos días en resolver un problema que pueda surgir, la cantidad de energía que acabe vendiendo será la misma. No obstante, sí que tendría un impacto sobre la rentabilidad (medida como valor en el tiempo) ya que tardaría más tiempo en generar la cantidad de ingresos esperada.

Opciones para la transferencia del activo de fotovoltaica

El último elemento a tener en cuenta a la hora de diseñar el precio en un contrato de este tipo sería la de la transferencia del activo. El generador puede traspasar la planta fotovoltaica al consumidor al final de un determinado periodo. O por el contrario, podría plantear la inversión como una planta fotovoltaica que siempre venderá la energía al consumidor del inmueble bajo el que está construida. En este caso, el generador asume más riesgo, como cualquier inversión a largo plazo, pero quizá podrá ofrecer un mejor precio a su cliente por la energía generada, ya que puede esperar más años de actividad siendo propietario del activo.

No se puede decir qué combinación de los elementos descritos es la ideal. Dependerá de cada caso y de los objetivos de cada generador y cada consumidor.


Si te interesa este contenido, puedes ver el vídeo de este webinar.

Post | miércoles 17 enero, 2018

¿Por qué es un buen momento para buscar PPAs en España?

España fue un referente mundial en el desarrollo de algunas tecnologías renovables, especialmente la eólica, la fotovoltaica (FV) y la solar termoeléctrica de alta temperatura (CSP). La apuesta del gobierno se plasmó en buenas condiciones para las renovables, articuladas principalmente mediante un régimen económico subvencionado -llamado “régimen especial”- que concedía una retribución muy atractiva a la energía generada. Por tanto, el promotor de una instalación renovable no debía preocuparse por la venta de la energía generada por su parque, ya que una vez concedido el derecho a recibir la tarifa regulada -y subvencionada-, el precio de venta estaba asegurado.

Pero ese sistema desapareció en enero de 2012 y las nuevas instalaciones de renovables que quieran construirse desde entonces deben buscar un sistema que garantice sus ingresos. Obviamente, un generador siempre podría vender su energía al mercado mayorista -también llamado “pool” eléctrico-, pero el precio que recibirá por su energía es incierto porque estará sujeto a los altibajos propios del mercado. Un PPA aparece como una buena opción ante esta situación.

Un PPA es, al fin y al cabo, un contrato bilateral, que siempre ha existido en España. La novedad es que los PPAs para renovables se cerrarán para un periodo de tiempo largo, quizá diez años o más, mientras los contratos bilaterales se firmaban por periodos de tiempo muy inferiores. Y el hecho de que el PPA se firme por un periodo largo es clave, porque confiere al inversor la seguridad de que los ingresos llegarán y permitirán cubrir los costes de inversión y operación, además de retribuir a los inversores.

Pero es que, además, esta seguridad para el largo plazo también da confianza al banco de que se podrán atender sin problema los pagos del servicio de la deuda. Las grandes inversiones -digamos que por encima de 10 o 20 millones de euros- suelen financiarse mediante “Project Finance”, préstamos al proyecto -y no a la empresa- sin recurso contra el prestatario. Es decir, el banco no podrá reclamar el pago de la deuda al promotor que pidió el préstamo, sino que deberá contentarse con los flujos de caja que genere el propio proyecto. Por eso, para conceder tal financiación, el banco debe tener una seguridad alta de que el proyecto generará suficientes ingresos. Es lo que se llama ser “bancable”. Por eso, que se consiga firmar un PPA en buenas condiciones es, a menudo, la clave para que el parque se construya o no.

Pero es que este momento es bueno en España porque con la potencia renovable existente no llegaremos a los mínimos exigidos por la Comisión Europea de generación de origen renovable -recordemos que es el 20% en 2020-. Así que es necesario construir nuevos parques de generación renovable. Por eso, el Gobierno organizó dos subastas en 2017 para 8.000 MW de potencia renovable, que deberían estar construidos y generando a final de 2019.

Esto supone un gran cambio en la historia de la generación eléctrica en España, y los PPAs están llamados a ser una pieza importante en este puzzle. Los promotores de nuevos parques de renovables aprovecharán esta oportunidad. Las comercializadoras también lo harán -y ya se están moviendo muy activamente-. Y los grandes consumidores -digamos que por encima de 10 GWh de consumo anual- bien pueden aprovechar también esta oportunidad para asegurarse el aprovisionamiento de electricidad renovable a precios claramente inferiores al pool, bien negociando directamente con el generador, o bien mediante una comercializadora. La partida no ha hecho más que comenzar.

En el webinar del 4 de abril nuestros expertos analizaron por qué estamos en un momento propicio para la proliferación de los PPAs y cuáles son los precios orientativos del mercado. Si quieres ver el vídeo del webinar haz clic aquí.

Post | martes 14 noviembre, 2017

Claves en la negociación de un contrato de compra-venta de energía

Controlar el flujo de ingresos de un contrato de compra-venta de energía (PPA – Power Purchase Agreement, por sus siglas en inglés) o de la concesión de derechos que se pueda requerir es uno de los puntos clave a la hora de desarrollar un proyecto de energía. Se tiene que especificar la cantidad y la calidad de energía que será entregada y el precio de compra.

Dentro del precio, habrá que desglosar el pago fijo por capacidad y el variable por energía. El cargo por capacidad debe cubrir el capital o costes fijos de la planta de energía, los costes fijos de operación y mantenimiento (“O&M”) y el retorno de la inversión, y se pagará cuando la capacidad esté disponible y durante ciertos períodos de tiempo, tales como eventos de fuerza mayor, cuando la capacidad no esté disponible.

Puntos críticos a negociar en un contrato de compra-venta de energía

Es posible que el precio sea de las partes más fáciles de acordar cuando se establece un contrato de compra-venta de energía, PPA. Pero aparte del precio, quedan más negociaciones para cerrar todos aquellos aspectos que a largo plazo podrían generar problemas.

Dentro de las muchas cuestiones que hay que negociar en un PPA, resultan clave para que no se generen situaciones de incompatibilidad con el contrato firmado los siguientes puntos:

  • Vigencia
    El PPA debe ser un contrato a largo plazo. Aún cuando la vigencia más común suele ser superior a los 15 años a partir de la fecha en que la planta inicia su operación, los PPA en España están negociándose ahora mismo por debajo de 10 años. Esto se debe a la incertidumbre de los precios en el mercado a más de cuatro años vista.Frecuentemente, un PPA requiere que las entregas de energía comiencen en una fecha establecida con anterioridad. Por ello hay estar atento a la fase en la que se encuentre la planta que generará dicha energía y a  si va a ser posible que la entrega de la energía llegue a tiempo.
  • Paradas programadas
    Los periodos previstos para las paradas de mantenimiento y revisiones de la planta de energía deben coordinarse con las necesidades del comprador de energía. No todos los compradores de energía están dispuestos a aceptar estas circunstancias de falta de generación de energía. Hay que limitar estas paradas por el bien de las dos partes, o establecer otros mecanismos para solventar esos espacios temporales de carencia.
  • Fuerza mayor
    Hay que definir aspectos de fuerza mayor a incluir en el PPA. Habrá que cubrir determinadas situaciones complicadas, como conflictos laborales, acciones gubernamentales y cambios en la ley. La definición de estas cuestiones es clave, no sólo para el comprador sino también para los inversionistas de la planta o los bancos. Sin estas circunstancias es posible no llegar a un acuerdo.
  • Incumplimiento y períodos de “subsanación”
    Es de vital importancia que el flujo de ingresos esté disponible continuamente. Esto es clave para que los proyectos de generación renovable soportados por inversores (banca principalmente) tengan cierta visibilidad. Tiene que haber un alto grado de certeza de que los ingresos son continuos. Por ello, en función del número y tipo de incumplimientos potenciales por parte del propietario del proyecto estos deben ser limitados. Deben tener un mecanismo para la notificación de un incumplimiento de contrato y un período de tiempo durante el cual dicho propietario del proyecto pueda intentar corregir el incumplimiento (un “período de subsanación”).
    Es importante que se realice antes de que el incumplimiento sea declarado por parte del comprador de energía. Si existe un incumplimiento no subsanable por su naturaleza, es necesario tener un plan “B”. Para ello, se debe diseñar un plan alternativo como, por ejemplo, en el momento que las entregas de energía han sido interrumpidas por un período específico de tiempo, se debe tener en cuenta la posibilidad de incluir un reemplazo del generador, con un período de tiempo posterior durante el cual debe demostrarse que las entregas de energía se van a producir independientemente del generador escogido.
  • Riesgo crediticio
    El generador de energía debe solicitar que se incluyan cláusulas contractuales para que, en caso de que la solvencia del comprador de energía se vea reducida durante la vigencia del PPA, el comprador de energía entregue una garantía de una entidad con solvencia o carta de crédito asegurando sus obligaciones de compra de energía bajo el PPA. El fin es no poner en riesgo el posible proyecto de planta de generación frente a los inversionistas.

La firma de un contrato de compra-venta de energía aún no está dentro de un marco regulatorio específico en España, por lo que tener en cuenta estos puntos clave ayudará a lograr un buen acuerdo entre las dos partes. También lo hará recurrir a stakeholders con experiencia en este tipo de contratos como pueden ser comercializadoras, consultoras de servicios energéticos, agentes representantes…

Post | jueves 2 noviembre, 2017

Estado de los contratos bilaterales de compra venta de energía en España

La situación actual y futura de los Power Purchase Agreement (PPA) en España es alentadora e incipiente para dicho modelo de compra de energía entre dos partes.

Los acuerdos alcanzados por España respecto al paquete de medidas europeo sobre clima y energía hasta 2020 (20 % de energía renovable, 20% de reducción de gases de efecto invernadero y 20% de mejora en eficiencia energética), y la reciente subasta de energía que se ha realizado en nuestro país, a través de la que se subastaba una potencia con derecho a un régimen retributivo específico, hacen presagiar un aumento de interés por los PPAs.

Mediante la subasta se garantiza una rentabilidad razonable revisada para cada periodo regulatorio, lo cual supone una gran incertidumbre legislativa. Esa incertidumbre es la que proporciona a los PPAs una ventaja, al reportar unos retornos similares con una rentabilidad a largo plazo.

La tendencia hace pensar que se comenzarán a cerrar contratos PPA con una garantía a más corto plazo, ya  que un contrato a largo plazo es más difícil de conseguir por los acuerdos que hay que pactar con las entidades financieras.

Gráfico-PPAs en España

Tipos de contratos bilaterales de compra venta energía

Existen varios tipos de PPA («Power Purchase Agreement»). Los habituales son los físicos y los financieros. Al ser un contrato legal entre un vendedor de energía y un comprador de energía, hay diferentes aspectos a convenir. El precio no suele ser el más conflictivo de ellos. Al ser contratos a tan largo plazo, intervienen otras cuestiones asociadas a los compromisos adquiridos por cada parte.

Los PPA físicos son más rígidos, implican una localización física, tanto para el generador como el comprador. Sin embargo, en un PPA financiero, no hace falta; pueden intervenir otras entidades que sean las que asumen el riesgo. Se establece un contrato por diferencias con un precio pactado. Pero en función de lo que marque el mercado diario, el generador deberá abonar un pago al comprador o a la inversa, dependiendo si el precio del mercado diario está por encima o por debajo del precio pactado a futuro.

¿Cuando interesa adquirir un PPA?

Actualmente, es un momento único para que un gran consumidor de electricidad considere seriamente la posibilidad de adquirir un PPA para un nuevo proyecto renovable, donde estará apoyando el medioambiente y podrá contar con un precio competitivo de electricidad a largo plazo.

Si esta decisión se impulsara desde los consejos de administración, sería una apuesta estratégica importante a largo plazo por parte de las empresas para hacer economía sostenible, implicando a toda la organización. Aunque lo cierto es que no es un camino fácil, porque la firma de un PPA tiene muchas cláusulas y obligaciones.

Situación de los PPAs fuera de España

Para terminar, indicar que no estamos solos con esta modalidad de contratación de energía. Fuera de España, la liberalización de determinados mercados, aunque en alguno sea de forma parcial, hace destacar a Latinoamérica como una de las regiones con mayor potencial de crecimiento. En Europa y EEUU, los mercados están más desarrollados y por tanto hay mayor penetración de este tipo de contratos con empresas como Google, Amazon, Apple, Microsoft, etc.