Post | miércoles 18 octubre, 2017

De la ISO 14001 a la ISO 50001, un camino lógico a seguir

La Norma ISO 50001 está en el mercado desde el año 2011 y su objetivo es servir de herramienta a cualquier tipo de organización para sistematizar y conseguir que la gestión energética se oriente a la mejora continua y de este modo ahorrar en la factura energética.
El esquema y los requisitos de esta norma se parecen mucho a la base de la Norma ISO 14001 sobre Sistemas de Gestión Ambiental que se utiliza por parte de las empresas desde el año 1996 para organizar la gestión de los diferentes aspectos ambientales de las organizaciones: residuos, vertidos, emisiones, ruido y consumos de recursos naturales, que interactúan o pueden interactuar con el medio ambiente.

El parecido de la base de las dos normas es tanto que permite a las organizaciones que ya disponen de un sistema de gestión ambiental implantado y certificado, integrar con facilidad los requisitos de gestión de la energía en su sistema ambiental sin añadir apenas procedimientos ni burocracia.

Cada vez son más las empresas que disponen de un sistema de gestión ambiental ya maduro y deciden poner en marcha el sistema de gestión energético y beneficiarse de una serie de ventajas.

Ventajas de los Sistemas de Gestión de la Energía

Los Sistemas de Gestión Energética reportan una serie de ventajas que podemos agrupar en 4 principales:

  • Sistematizar la forma de ahorrar energía y, por lo tanto, ser más competitivos gracias a la reducción de costes.
  • Poner en marcha un sistema de seguimiento y control efectivos de los consumos energéticos que permita calcular ahorros y llegar, incluso, a revisar los precios de venta de productos en función de los costes de la energía.
  • Posicionar a la organización como empresa que trabaja en pro de la sostenibilidad, responsabilidad corporativa y lucha contra el cambio climático.
  • Dar cumplimiento a los requisitos del Real Decreto 56/2016 que obliga a las grandes empresas a realizar auditorías energéticas cada cuatro años.

En muchas ocasiones la implantación de un sistema de gestión de la energía se les presenta a las empresas como el mejor camino a seguir después de muchos años de trabajo en la mejora de la gestión ambiental y la mejor idea para profundizar en la mejora del comportamiento energético de la organización.

Objetivos de la Norma ISO 50001

La Norma ISO 50001 se centra en la identificación de los usos y consumos energéticos más significativos y de las oportunidades de ahorro, así como en la definición de las líneas base de la energía. Es en estos requisitos en los que la norma requiere de mayor esfuerzo y trabajo técnico. Lo que se persigue la norma es que las empresas conozcan como consumen la energía y como pueden ahorrar y, lo que es más importante todavía, ofrecer herramientas para poder medir de manera segura el ahorro real del consumo energético, a través de la definición de algoritmos que relacionan el consumo energético con las variables independientes que pueden afectar a estos consumos. Estas variables, en muchas ocasiones, están relacionadas con la producción, en el caso de empresas del sector industrial, o los grados día, en el caso de instalaciones del sector terciario.

Crecimiento de las normas ISO 50001

Hace unos días ISO, la Organización Internacional de Normalización, publicaba su informe anual sobre las cifras de certificados de cada una de las normas de sistemas de gestión ISO y conocimos que el crecimiento de la cifra de certificados de Sistemas de Gestión de la Energía a nivel mundial del año 2015 a 2016 ha sido del 69% y que en España no llegan aun a 500 las empresas con Sistema de Gestión de la Energía certificado de acuerdo a la Norma ISO 50001.

Teniendo en cuenta estas cifras y el hecho de que además España es el cuarto país del mundo en número de certificaciones ISO 14001, podemos pensar en que se repita la historia y que lo que ahora supone para las empresas una diferenciación por tratarse de menos de 500 las empresas que tienen un Sistema de Gestión de la Energía certificado, pase a ser un requisito del mercado, como ocurre en la actualidad con la certificación ISO 14001 de Sistemas de Gestión Ambiental, que no concibe que una empresa reconocida no disponga de esta certificación.

 

 

COMPARTIR EN:

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *