Post | Monday 16 October, 2017

Principales criterios a tener en cuenta al diseñar un sistema de monitorización

¿Para qué necesito un sistema de monitorización?

Un sistema de monitorización es una herramienta diseñada para controlar y gestionar nuestras instalaciones, para ello es necesario implantar una serie de analizadores de redes que nos permitan recopilar toda la información necesaria. Antes de llegar a este punto es necesario reflexionar para qué queremos el sistema de monitorización y qué esperamos obtener de él, desde este punto de vista existen varias áreas donde actuar:

  • Medio ambiente y RSC. Orientado al ahorro energético que redunda en una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y otras actuaciones asociadas a la responsabilidad social corporativa. En este punto hay que tener en cuenta que la base de estos ahorros es la medición, no se puede ahorrar lo que no se conoce.
  • Mantenimiento. Un sistema de alarmas y una gestión en continuo de diferentes parámetros energéticos, puede ser indicativo del mal funcionamiento de un equipo, por lo que se podrán realizar actuaciones preventivas en lugar de correctivas.
  • Financiero. Se puede aislar el consumo energético de un proceso en concreto, de forma que se conozca el coste energético exacto para la fabricación de un determinado elemento o de una línea de trabajo completa y que ese coste pueda repercutirse en los costes de producción.
  • Gasto económico. Con vistas a conocer la distribución del consumo de mis instalaciones y actuar para reducir la factura eléctrica.

Una vez tengamos claro para qué queremos un sistema de monitorización, debemos definir el alcance del mismo teniendo en cuenta una serie de criterios:

Medir vs medir y controlar

Se puede optar por una monitorización en la que únicamente conozcamos los datos de consumo u otra en la que además de medir, podamos gestionar con funciones básicas los circuitos monitorizados, sin llegar nunca al nivel de un SCADA.

Árbol de consumo vs seguimiento de MAEs

Qué uso quiero dar a los datos recopilados, los necesito para obtener un árbol de consumo de nuestras instalaciones o si por el contrario quiero hacer un seguimiento a las MAEs implantadas o que se vayan a implantar.

Tamaño de las instalaciones

No es lo mismo el despliegue de medidores que es necesario en una industria, que una instalación terciaria de gran tamaño o en una oficina.

Alcance y frecuencia

Hay que plantearse el detalle del consumo que necesito de mi instalación, es suficiente con el consumo general de una zona en concreto o necesito el detalle de cada uno de los equipos instalados. También hay que plantearse la frecuencia con la que se requieren recibir los datos.

Inversión

No hay que perder de vista que implantar un sistema de submedida tiene un coste, hay que tener en cuenta la inversión disponible para priorizar circuitos a medir, quizá es necesario plantearse realizar una monitorización por fases, ampliándola año a año en función de los resultados.

Rentabilidad

Es importante hacer un estudio de rentabilidad que incluya valores económicos como el TIR y el VAN y que valore económicamente otros beneficios no tan tangibles, como son los ambientales, para evaluar la utilidad de la submedida.

De forma general, en función de la intensidad del consumo energético de mi instalación y de la inversión destinada, la siguiente gráfica muestra si nos interesa un sistema de monitorización y de que tipo:

A continuación se presentan algunas de las principales utilidades derivadas del análisis de los datos obtenidos con un sistema de monitorización energética.

Utilidades

  • Determinar consumos anómalos en función del horario y el calendario. Implica el análisis del patrón de consumo de mi instalación para determinar anomalías y corregir comportamientos ineficientes con el fin de reducir el gasto energético.
  • Comparación. Entre instalaciones con diferente zona climática o con diferente gestión. También se puede comparar el consumo que se produce en un determinado periodo con un periodo anterior o una línea base.
  • Segmentación. De los consumos que se producen en las instalaciones, por edificios, áreas de trabajo, etc. en función del grado de detalle del sistema de monitorización.
  • Gestión económica. Con un conocimiento en detalle de cuanto y cuándo consume cada equipo de la instalación, se puede hacer una previsión de costes y ajustar desviaciones.
  • Indicadores energéticos. Se pueden obtener ratios de consumo en función de diferentes variables como m2, producción, número de usuarios, etc.
  • Mejora en el mantenimiento. Analizando las variables que reportan los analizadores de redes, se pueden detectar comportamientos anómalos de los equipos y mejorar las tareas de mantenimiento.
  • Sistema de gestión energético. Con una submedida, se puede implantar fácilmente un sistema de gestión energética con el fin de mejorar el comportamiento energético de la instalación.
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